En la noche fría, entre sombras danzantes,
ella encuentra placer en sus contradicciones,
su corazón palpita en oscilantes emociones,
mientras el frío abraza sus ansias palpitantes.
Como la luna, misteriosa y distante,
su alma se entrega a las oscuras pasiones,
sintiendo en el dolor dulces sensaciones,
susurros de éxtasis en cada instante.
Sus ojos reflejan un ardor insaciable,
cual estrellas que brillan en el cielo oscuro,
su alma, un abismo de deseo insondable.
En el masoquismo halla su conjuro,
en la noche fría, bajo el manto inclemente,
encuentra amor en lo doloroso, inerte.
ella encuentra placer en sus contradicciones,
su corazón palpita en oscilantes emociones,
mientras el frío abraza sus ansias palpitantes.
Como la luna, misteriosa y distante,
su alma se entrega a las oscuras pasiones,
sintiendo en el dolor dulces sensaciones,
susurros de éxtasis en cada instante.
Sus ojos reflejan un ardor insaciable,
cual estrellas que brillan en el cielo oscuro,
su alma, un abismo de deseo insondable.
En el masoquismo halla su conjuro,
en la noche fría, bajo el manto inclemente,
encuentra amor en lo doloroso, inerte.
En la noche fría, entre sombras danzantes,
ella encuentra placer en sus contradicciones,
su corazón palpita en oscilantes emociones,
mientras el frío abraza sus ansias palpitantes.
Como la luna, misteriosa y distante,
su alma se entrega a las oscuras pasiones,
sintiendo en el dolor dulces sensaciones,
susurros de éxtasis en cada instante.
Sus ojos reflejan un ardor insaciable,
cual estrellas que brillan en el cielo oscuro,
su alma, un abismo de deseo insondable.
En el masoquismo halla su conjuro,
en la noche fría, bajo el manto inclemente,
encuentra amor en lo doloroso, inerte.

