Deseos perversos. Parte 2
Baiser
Ante la luna perversa, tú eres mi posesión,
un delicado jardín donde yo soy la dueña.
Tu cuerpo tierno, símbolo de mi obsesión,
un lienzo en blanco que mi pasión baña y envenena.
Mis manos son dagas que trazan tu piel,
pintando en ella mis caprichos y deseos.
Eres mía en esta noche cruel,
un manantial de placer donde soy quien te poseo.
Tus susurros son notas en mi melodía,
una sinfonía que dirijo con mano firme y en armonía.
Tu alma es mi tesoro, mi joya escondida,
y en este juego de amor, tú eres mi única victoria en agonía.
No temas, dulce amante, soy tu cruel maestra,
guiando tus pasos en esta danza de locura.
Tu rendición es mi triunfo, mi diestra,
donde tu ternura se convierte en mi más preciada hermosura.
En la perversidad fría, soy la dueña de tu ser,
un universo donde sólo mi voluntad importa.
En mi egoísmo, encuentro el placer de poseer,
tú más tierna y dulce piel qué me conforta.
Deseos perversos. Parte 2
Baiser
Ante la luna perversa, tú eres mi posesión,
un delicado jardín donde yo soy la dueña.
Tu cuerpo tierno, símbolo de mi obsesión,
un lienzo en blanco que mi pasión baña y envenena.
Mis manos son dagas que trazan tu piel,
pintando en ella mis caprichos y deseos.
Eres mía en esta noche cruel,
un manantial de placer donde soy quien te poseo.
Tus susurros son notas en mi melodía,
una sinfonía que dirijo con mano firme y en armonía.
Tu alma es mi tesoro, mi joya escondida,
y en este juego de amor, tú eres mi única victoria en agonía.
No temas, dulce amante, soy tu cruel maestra,
guiando tus pasos en esta danza de locura.
Tu rendición es mi triunfo, mi diestra,
donde tu ternura se convierte en mi más preciada hermosura.
En la perversidad fría, soy la dueña de tu ser,
un universo donde sólo mi voluntad importa.
En mi egoísmo, encuentro el placer de poseer,
tú más tierna y dulce piel qué me conforta.